Los especialistas recomiendan operar el defecto antes de los seis años.

Transcripción del artículo publicado por el digital El Mundo con fecha 19 de agosto de 2010.

Dos de los gemelos del estudio.

Dos de los gemelos del estudio.

‘No te invito a mi cumple porque eres bizco’

María Valerio – Madrid

Que los niños con diferencias físicas (gafas, aparato dental, cojera…) pueden ser menos aceptados por sus compañeros es una cuestión largamente debatida. Un nuevo estudio añade más leña al fuego de esta supuesta discriminación asegurando que a los pequeños con estrabismo les invitan a menos fiestas de cumpleaños.

Para comprobar cómo podía aceptar esta desviación de la vista en la percepción que tienen el resto de niños, los investigadores seleccionaron las fotos de seis parejas de gemelos idénticos, a uno de los cuales le habían manipulado la bizquera con un programa de tratamiento de imagen (como se ve en la foto).

Después les preguntaron en cuatro ocasiones a 118 menores de tres a 12 años a cuál de los dos hermanos invitarían a su cumpleaños. Como explican en las páginas de la revista ‘British Journal of Ophthalmology’, los que tenían menos de seis años apenas hicieron distinción entre los dos gemelos de la foto.

Y aunque entre los cuatro y los seis años, los participantes sí dieron muestras de darse cuenta del estrabismo, no era hasta pasado los seis cuando empezó a ser evidente que los niños elegían en menor medida al pequeño bizco de la foto que a su hermano gemelo.

A la hora de extraer conclusiones de su particular experimento, los científicos señalan que la cirugía para corregir el estrabismo no debería retrasarse más allá de los seis años, antes de que puedan surgir actitudes de rechazo que afecten a los niños.
De hecho, esa edad es la que podría indicar porqué otros trabajos han arrojado resultados diferentes sobre la influencia del aspecto físico en los niños. Aunque como ellos mismos reconocen, la aceptación de una discapacidad también depende de factores tan subjetivos como la actitud del propio niño y de su familia, la duración del problema o el entorno cultural en el que se mueva.

Calendula
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