El 4 de mayo de 2012 Tony, mamá soltera, dejó un comentario al pie del artículo Depresión en la madre soltera.

 

"Me preocupa la imagen que mi hija tiene como referencia del trato con los hombres".

 

 

Tony escribió:

Hola. Estoy cansada, me siento desesperada, impotente, enojada y mi autoestima creo que también está muy mal.

Tengo una hija de 5 años, es muy tierna. Cuando me enteré de mi embarazo tenía 22 semanas, ya era tarde para abortar, así lo pensé. El papá se había alejado hacía un tiempo, iba y venía. Y yo me reclamo por estar ahí. Sé que mi baja autoestima le iba bien. Eso aunque sintiera dolor. Lo enteré cuando me volvió a llamar y es que él me pidió que tuviéramos un bebé y yo de tonta acepté. ¡Cómo pude pensar que iba a estar ahí cuando hacía lo que hacía!

Fuimos al ginecólogo con los exámenes. Nos confirmó la noticia. Esa fue la última vez que lo vi en año y medio aproximadamente. Pasé mi embarazo sola, llorando. Cuando nació mi hija vi a las parejas y familia de las otras mujeres que pasaban a visitarlas, yo con mis papás. Les agradezco que estén ahí y amen a mi hija, solo que no puedo con la tristeza y el miedo de volver a relacionarme con alguien. En mi país existe mucho prejuicio sobre las madres solteras. Solo te quieren para un rato. Afortunadamente me he dado cuenta.

También está mi paranoia. No tengo muchos recursos, más bien casi nada. Anhelo tener pareja, pero tengo miedo. Sé que no he resuelto muchos traumas de mi vida y no me es posible ir al psicólogo porque los recursos escasean.

El papá estuvo presente un tiempo después de que yo lo busqué. Viene y va, viene y desaparece otra vez. Ahora él dice tener problemas graves que le impedirán probablemente estar con nuestra hija de nuevo (???). Habla de muerte, que alguien va a ir por él. Estoy harta. Cuando creí tener esperanza de no ver a mi hija llorando por su papa, me dice esto. No sé que vaya a pasar. Me dolería que le pasara algo, como a alguien que no le deseo mal, a nadie se lo desearía. A pesar de todo lo que ha pasado quiero pensar que al final de sus días vea luz y tenga paz en su vida.

No comparto mis pensamientos con nadie, desconfío mucho y me preocupa la imagen que mi hija tiene como referencia del trato con los hombres. Estoy cansada de no sentir apoyo, de no poder desahogarme y más aun de no encontrar la solución. Qué hago?????????????

Respuesta de Calendula:

Tony, amiga, sé de qué hablas cuando dices que en el hospital, cuando nació tu hija, viste a las parejas y las familias de las mujeres que habían dado a luz agolpándose junto a sus camas, durante las horas de visita. A ti solo te visitaban tus papás. Tú y tus papás sufriendo por la situación, pero todos, ellos y tú, alegrándoos por la llegada de un bebé. Sin embargo, tu circunstancia personal de mamá sin pareja fue un motivo de preocupación en la familia, ya desde el momento que les anunciaste que estabas embarazada y llevarías adelante la gestación.

Los sufrimientos que nos describes son bastante comunes en las madres solteras que no hemos planificado ser mamás. Está el deseo de que nazca nuestro hijo, para quererle, educarle y arroparle, pero está el dolor íntimo de no tener pareja, de no compartir ternura, de no tener acceso a las complicidades y al reparto de las tareas de crianza, educación y mantenimiento de los gastos del hogar.

La soledad, junto a los problemas económicos, son dos de los principales escollos por los que tenemos que pasar las mamás solas.

Sin embargo, te pido que hagas lo posible para no hundirte en la tristeza comparándote con otras familias. Tú y tu hija formáis una familia, un núcleo familiar, por más que vivas con tus padres. Eso no lo tienes que olvidar nunca, porque esta es tu fuerza, tu responsabilidad y tu amor más grande. Así que tienes que sobreponerte. Ama a tu hija, abrázala, cuéntale cuentos, acompáñala en los deberes del colegio, sal con ella, ayúdala a descubrir el mundo, que aprenda a pensar por sí misma, que no viva creyendo que los demás son mejores o más felices que ella. Esa fuerza interior se la tienes que fomentar tú. No permitas que, ya adolescente, sienta el peso de la soledad más terrible, la que tú sientes ahora, la que sin querer le transmites, porque esto no la va a ayudar.

Lucha junto a ella. Tú la vas a ayudar y ella te va a ayudar a ti. Verás que fácil es aliarte con tu hija, hacer un equipo madre-hija, para salir adelante. Porque, amiga nuestra, se puede salir adelante. Sólo es necesario que te lo propongas y empieces a hacer algo ya mismo.

Hay algo que me preocupa más de ti. Has dejado escrito:

“No tengo muchos recursos, más bien casi nada. Anhelo tener pareja, pero tengo miedo. Sé que no he resuelto muchos traumas de mi vida y no me es posible ir al psicólogo porque los recursos escasean.”

Los traumas de tu infancia están ahí sin resolver. Eso quita energías, complica mucho la vida personal y familiar. Sería oportuno que fueras al psicólogo o, en cualquier caso, que alguien te orientara. Yo también he pasado por una situación semejante y sé de qué hablo. Habrá alguna biblioteca pública cerca o lejos de tu casa. Pide información a la bibliotecaria: “necesito un libro sobre los traumas infantiles”, por ejemplo. Cuando hayas leído uno, te será más fácil leer el segundo. Déjate aconsejar. No tengas miedo de pedir ayuda.

Sé que estás en el camino de fortalecer tu conciencia de mujer. No te detengas.

Besos para ti y tu hija,
Calendula